Podría decir que recuerdo el momento exacto en el que se me ocurrió empezar a vender desayunos a domicilio en Santander, pero la verdad es que no. Supongo que lo vi en internet o en alguna revista de esas que me gustan, como el ELLE GOURMET (señores del elle gourmet, si me leen , quiero salir en su revista, guiño, guiño), y seguramente pensé que es lo que tiene vivir en una ciudad pequeña, que nunca hay nada de lo que mola, o cuando llega uno ya está tan harto de esperarlo que no mola tanto como pensabas. Y hace 8 años esperar que sonase tu timbre por la mañana y el repartido te entregase un desayuno era, como decirlo.. no era.

Total, que seguramente pensé, pues voy a vender desayunos a domicilio, que lo peto, y encima los míos llegarán calientes, porque yo si me vengo arriba, oigan, me vengo.

Y aquí estamos, 8 años después, con nuestra propia tienda online de desayunos, que es bonita pa aburrir, la verdad (pasen  y vean, www.desayunos.apetitlabombo.com)

¿Qué nos ha pasado de todo en estos 8 años de madrugones? Si. Y todo bueno, porque resulta que ahí donde los veis, recibir un desayuno hace mucha ilusión. PERO MUCHA, MUCHA ILUSIÓN. Porque nosotros mandamos de todo, y todo bueno. Mandamos bombones, mandamos flores de chocolate, mandamos cestas llenas de dulces, pero ay, amigas, el desayuno es otro level. Porque tu estás en tu casa, un domingo cualquiera, o un lunes, o cualquier día,  y suena tu timbre, y alguien ha pensado en ti, y te quiere tanto que no quiere que tengas que hacer el café por la mañana, o sabe que tienes la cabeza un poco pallá y no te habrás acordado de comprar leche, o es tu cumple y quieren que lo disfrutes desde que te despiertas.. total, que suena tu timbre, y un señor te entrega una caja preciosa con un zumito, y un café o un chocolate o un colacao o lo que sea que te guste desayunar. Y a lo mejor la caja lleva unas tortitas con nutella (válgame el señor) o un croisant con mantequilla y mermelada porque tu eres muy clásica, o un mollete con paleta ibérica porque eres más de desayunar salado. O a lo mejor un sobao y pantortilla y que viva Cantabria, no? Y oye lo que te digo, que no es la caja, ni el contenido, ni el señor que te lo entrega que es el Operario y le da mucha calidad al asunto, es el DETALLE. Porque alguien quiere que disfrutes, que pares, que te tomes tu tiempo para ti. Que esa mañana sea especial, que desayunes como la reina madre en palacio (sin ginebra, of course), que sepas que te quieren desde primera hora. Recibir un desayuno es la pera. Y regalarlo, aún más.

Seguiremos aquí! detrás de la pantalla, trabajando igual de duro o más, pero centraremos nuestros esfuerzos en la parte online del negocio, con nuestras cestas, y nuestros desayunos a domicilio – que gracias a vosotros crecen cada día más – y además ampliaremos horarios y zonas de reparto.

Los que me conocéis sabéis que estoy feliz, que el trabajo detrás de la pantalla me encanta (sobre todo ahora que voy a poder trabajar en chándal) y además puedo reducir un poco mi horario de trabajo, tener más tiempo para mí. Y para los míos.

Se cierra una época, pero se abre otra. Otra llena de emoción, que estoy más nerviosa que cuando hice la Comunión, amigos. Espero, de verdad, que sigáis aquí acompañándonos en este camino que empieza, porque todo es mucho más fácil con vosotros cerca.

Seguirán las cositas que os gustan de forma online, y llegarán a vuestra casa lo antes posible, como los desayunos. Por eso no es un adiós, es un hasta el próximo pedido.

Un abrazo.❤️🙌

Mónica

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